Cuando una persona se hace consciente de que tiene
una carencia o inconformidad con su física, generalmente,
intenta solucionarlo. Es aquí donde la cirugía
plástica cobra importancia y se convierte en
una práctica deseada por muchos, ya que esta
especialidad médica, está en capacidad
de solucionar los defectos, suprimir complejos y subir
la autoestima a quien lo considere necesario.
“Básicamente la inconformidad conmigo
misma y la confianza que me inspiraron los profesionales
que me intervendrían, me animaron a operarme
el busto y la nariz” esta, es la razón
principal que argumenta Jenny cuando habla sobre su
decisión de intervenirse quirúrgicamente
para cambiar el aspecto torcido de su nariz y realizarse
un aumento mamario. Y confiesa que de necesitarlo volvería
al quirófano sin ningún temor, pues esta
segura del trabajo que realizan el Dr. Carlos A. Mejía
y la Dra. Francy Knudson de la Clínica Rostro
y Figura.
Lo más difícil para ella fue lograr convencer
a sus padres, quienes tenían mucho temor de las
operaciones. “Mi familia al principio no estuvo
de acuerdo pero, era por falta de información;
me tocó explicarles todo sobre cirugías
plásticas y así pude tranquilizarlos,
pero una vez salí del quirófano y ellos
vieron el cambio, se sintieron muy contentos por mí
y por mi nueva imagen”.
Para todo paciente que decide modificar o realzar una
parte de su cuerpo, es muy importante contar con el
respaldo y la opinión de sus seres queridos,
y eso fue lo que obtuvo Jenny de su familia, lo cual
le ayudó mucho en su proceso de recuperación
y las opiniones positivas de sus amigos y pareja, la
han hecho sentir cada día más segura y
bella ante los demás.
Durante la primera semana de recuperación el
dolor y algunas molestias acompañaron a Jenny.
“Mientras estuve en la operación no
sentí dolor alguno gracias a la anestesia, pero
cuando desperté y me di cuenta de los cambios
que había tenido mi cuerpo, fue inevitable sentirme
algo incomoda y con dolor, pero yo me tomaba los analgésicos
puntualmente y eso me ayudó mucho”.
A parte de tomar analgésicos para aliviar las
molestias fue necesario estar en visitas regulares en
la Clínica, para que supervisaran el post operatorio,
retiraran los puntos y le realizaran una serie de masajes
que fueron de gran ayuda para que ella se sintiera cada
día mejor. “En la nariz casi no sentí
dolor, fue una cirugía más fácil,
lo único que tuve que hacer fue evitar la exposición
permanente del sol durante tres meses y estar en controles
en la Clínica”.
Como podemos ver, toda cirugía requiere de ciertas
precauciones y de cada paciente depende el tiempo y
éxito de su recuperación, además
el contar con la dedicación de los doctores que
intervienen en la cirugía es muy importante.
Por este motivo la Clínica Rostro y Figura siempre
esta al servicio de sus pacientes, para quienes dedican
un cuidado especializado y un apoyo incondicional.
Jenny espero por más de un año cada cirugía
y ahora que lo logro, se siente como una mujer renovada
y segura, le agrada entrar en un almacén y poder
comprarse una blusa bastante ajustada y con escote para
lucirla ante los ojos de los demás.
A pesar de que se ha dicho muchas veces que el físico
no es lo más importante de los seres humanos,
no siempre la naturaleza proporciona a cada ser humano
lo que desea y no todas las personas están conformes
con su cuerpo. En todo caso, la cirugía estética
es sólo una alternativa que brinda la posibilidad
de generar bienestar y satisfacción a quienes
consideran que un cambio los puede hacer sentir mejor.
Por esta razón la Clínica Rostro y Figura
se esfuerza cada día para darle plenas garantías
y satisfacción a todos aquellos que decidan intervenirse
quirúrgicamente, además cuenta con la
certificación ISO 9000 que proporciona total
confianza y calidad en este centro médico, y
nos demuestra que en esta institución podemos
contar con los mejores profesionales.
|